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miércoles, 11 de noviembre de 2009

PSICÓLOGO ORGANIZACIONAL Y COACHING

Coaching Empresarial

En los últimos años la palabra Coaching ha resonado en el ámbito de la empresa como una metodología innovadora que viene a hacerse cargo de un espacio que no ha podido cubrirse con las tradicionales prácticas de management o consultoría.
Lo que esta implícito en la apertura de este espacio, es el cuestionamiento a un modelo de gestión tradicional que muestra indicios de no estar dando los resultados positivos que lo hicieron viable en su momento. Empleados desmotivados, talentos que no pueden retenerse o no detectados, evaluaciones de desempeño por debajo de las expectativas de la empresa, objetivos sin cumplir, problemas de comunicación o de relación interpersonal, pueden ser algunos de los síntomas más comunes.
El Coaching empresarial puede definirse básicamente como un proceso de aprendizaje, que facilita la creación de un contexto apropiado para que el cliente (individuo o grupo), se encuentre en mejores condiciones de modificar su comportamiento con la intención de alcanzar sus objetivos. Se entiende por aprendizaje el cambio que ocurre en el cliente, que se hace visible en la ampliación de su capacidad de acción y que redunda en la mejora de su gestión.
El Coaching ejecutivo es este mismo proceso focalizado en el rol que desempeña un gerente, un administrador, un supervisor, etc., teniendo en cuenta que puede ser solicitado por él mismo o tratarse de una propuesta planteada por la empresa, para optimizar su desempeño o adquirir nuevas habilidades. En este último caso es fundamental para que el proceso sea viable, contar con el consentimiento del coacheado y vincular sus intereses personales con los de la empresa, en un marco que asegure la confidencialidad. El proceso se estructura en un plan de acción alineado con la compañía y con indicadores consensuados.

lunes, 2 de noviembre de 2009

El Psicólogo Organizacional en Contextos de Crisis

El rol de Psicólogo Organizacional (PO), es fundamentalmente de “estratega del cambio organizacional” y como sujeto que aporta salud en las organizaciones. El PO no es un simple aplicador de pruebas, un simple mediador de conflictos ó un gestor de compensaciones.
Ahora bien, se debe diferenciar el rol del PO en organizaciones “requeridas” del rol en las organizaciones “crisógenas”. Aunque cabe aclarar que las organizaciones requeridas, en algún punto de su historia debieron o deberán atravesar algún tipo de crisis.
Leonardo Schvarstein, en una conferencia pronunciada en la Universidad “Diego Portales” del vecino país de Chile en marzo del presente año, señaló que “la propuesta que voy hacerles no es de este tiempo, pues creo que la crisis la estamos viviendo desde hace bastante tiempo, en cuanto hablemos de una crisis moral, de valores o la crisis propia de un cambio de época”.
Situaciones conflictivas, situaciones terminales, situaciones agudas, etc., son "intervenciones críticas", pero la mayor parte del quehacer en desarrollo organizacional, funciona básicamente en lo que en clínica sería tarea preventiva o psicología preventiva y de desarrollo. A largo plazo, una serie de intervenciones de cara al futuro y no precisamente crítica.
Frente a la crisis, los psicólogos organizacionales poseen un rol de productor primario y proveedor, y habría que sumarle el rol de “analista simbólico”. Para enfrentar las condiciones adversas que provocan las crisis, los psicólogos deben actuar para incrementar el número de alternativas posibles, con el objeto de responder al imperativo ético de la profesión. Entonces, la propuesta no es sobre el individuo, sino sobre las organizaciones para superar la crisis, que actúe como verdadero “dique de contención”, focalizando su hacer y comprender en la “emergencia/urgencia” y no en la “complacencia”.
Por otra parte, los cambios externos influyen en la organización, pero los límites de ésta, al señalar un espacio propio, marcan del riesgo de que la organización pueda seguir siendo la “misma” y se olvide el concepto o la propiedad de “plasticidad estructural” de la organización.
Si los cambios contextuales son muy bruscos e intensos, pueden desdibujar los límites de la misma organización, lo que repercute en la identidad y pertenencia de sus miembros. Su espacio protegido se ve amenazado.
El PO deberá focalizar en el manejo de los límites en la relación con el contexto (y por lo permeable de su estructura), en beneficio de la propia organización.
En situación de crisis es preciso ser hábiles para evaluar el contexto, advirtiendo las características que afectan a la organización y manejar los conocimientos adquiridos para evitar cometer errores.
Un PO, como consulto externo, ajeno a la realidad de esa organización, podrá establecer los lineamientos necesarios para ajustar las disfunciones que aparecen en estos contextos.
El Análisis Organizacional, tomado como modelo de abordaje para encarar y enfrentar aquellos problemas que obstaculizan el normal desarrollo de la organización es el principal objetivo a cumplir, siempre de común acuerdo con la empresa-cliente.
Mediante un abordaje sistémico los problemas que aparecen pueden ser observados desde varios ángulos, en una suerte de rastreo de las diferentes variables a investigar. Comprender no solo los aspectos interpersonales, sino también los organizativos, productivos, axiológicos, los sistemas de creencias, los patrones interconectados y la misión y visión de la organización.
En un contexto de crisis, el PO deberá mantener fundamentalmente vínculos de confianza entre los miembros de la organización, un buen liderazgo y una ética profesional.
Para finalizar, se puede afirmar que todo psicólogo que entra en el campo de la psicología organizacional tiene que modificar su modelo. Con el modelo de intervención crítica va a hacer un aporte puntual a los problemas de la organización. Pero no serán aportes a largo plazo, no serán aportes que tienen solidez permanente, que tienen la posibilidad de ser incorporadas al proceso de organización mismo.